El presente número es una colección de escritos y casos sobre procesos de comunalización económica existentes en nuestros territorios. En su conjunto dan cuenta del reconocimiento empírico –y también del deseo- que no todas las esferas de la vida económica están completamente subsumidas a las relaciones y lógicas de las relaciones de capital. Esta reflexión se entronca en una amplia tradición heterodoxa en el pensamiento que algunos llaman «sustantivista», otros «anti-utilitarista» y más recientemente «performativa» que han problematizado el objeto de «la economía» como ciencia y el «mercado autorregulado» como práctica, en tanto «inventan» un discurso naturalizado a la vez que un horizonte normativo por el cual se organiza la realidad (Polanyi, 1957). La ciencia económica neoclásica se ha construido sobre la base de un modelo de acción y decisión, que no da cuenta de la diversidad de subjetividades –intereses apasionados- que animan lo económico. Más aún, la economía-disciplina ha construido la economía-cosa (Latour y Lépinay, 2008), en lo que Polanyi (1957) denominó una gran profecía auto-cumplida. La economía-práctica se en- tiende así como el resultado de las decisiones y acciones que cursamos y donde el rango de racionalidades es más amplio y diverso que la abstracción conceptual moderna y fuertemente masculinista del hommo económicus.

Publicado: 2020-09-15