CONVOCATORIAS: Convocatoria Nº 60 "Prácticas de resistencia en pandemia. Miradas interseccionales"

El aumento de los conflictos sociales en Latinoamérica y el Caribe en los últimos años, expresados en diversas movilizaciones y acciones colectivas nos hablan de la persistencia de desigualdades socioeconómicas y de reconocimiento efectivo en diversos países de la región. Las revueltas se enmarcan en la creciente mercantilización de las relaciones sociales (Garretón, 2012); la debilidad estatal e institucional en la provisión de seguridad social, así como la privatización de los derechos y la persistencia de la desigualdad en distintos ámbitos de la vida cotidiana de la población. Dichos conflictos también pueden ser interpretados desde la falta de reconocimiento de identidades de grupos específicos (Fraser, 1997), la presencia de la descalificación y estigmatización, así como la debilidad en los procesos de integración social (Paugam, 1991), lo cual explica la emergencia de crecientes malestares que se expresan en acciones colectivas orientadas a demandar derechos ciudadanos y mayor acceso a recursos sociales y simbólicos (estudiantes, mujeres, movimientos feministas, grupos LGBTQI+, migrantes, grupos de personas mayores, entre otros).

El llamado estallido social en Chile y las diversas movilizaciones en países como Argentina, Bolivia, Ecuador, Colombia entre otros, evidencia un creciente malestar, rabia, frustración, así como una multiplicidad de formas de organización, más o menos formales (Márquez, 2020), diversas y heterogéneas en términos de género, clase, nacionalidad, territorio, edad. A su vez, deja en evidencia la existencia de instituciones fuertemente represivas -como los órganos de control y seguridad- que ejercen la violencia contra los activismos disidentes, con el aval de los y las gobernantes y amparados por la impunidad política y jurídica.

 

Asimismo, el actual contexto de pandemia, confinamiento y medidas sanitarias en Latinoamérica y el Caribe, han agudizado gran parte de estos conflictos y sus impactos. Las políticas implementadas para controlar la propagación del Covid-19, han privilegiado en la mayoría de los países, la gestión individual y familiar del riesgo y del cuidado. Éstas se han realizado de manera universal y de forma estandarizada, obviando las consecuencias e impactos en las vidas cotidianas para distintos grupos subalternizados o no representados en el diseño de dichas actuaciones preventivas. Las desigualdades existentes en distintos ámbitos, como el económico, las relaciones de género y  sexualidades, la estigmatización de la población migrante, la discriminación basada en la edad e invisibilización hacia las personas mayores, entre otros, agudizan los efectos negativos de las medidas desarrolladas por los gobiernos, o la falta de iniciativas para enfrentar la pandemia. Parte de estos impactos se refieren al desempleo, aumento de denuncias de violencia hacia las mujeres y disidencias sexuales, recarga de trabajo doméstico y de cuidados femenino (Castellanos-Torres, Mateos y Chilet-Roselle, 2020), empobrecimiento de la población, aumento de violencia estructural e interpersonal a sexualidades disidentes (Barrientos, J., Ulloa, F., Guzmán, M. y Urzúa, A., 2020), precarización de sectores migrantes, mayor control de colectivos políticos disidentes y críticos, mayor vulnerabilización  y aislamiento social en la vejez, fuertes violaciones a los Derechos Humanos y posiciones negacionistas frente a la violencia política ejercida por el Estado, tanto en el pasado como en el presente.

 

Como respuesta de la sociedad civil, en Latinoamérica se han producido acciones colectivas y resistencias, de distinto tipo y características, que han sido poco visibilizadas y analizadas hasta ahora. En el ámbito de los cuidados, se ha potenciado la organización de ollas comunes y de comedores solidarios, para dar respuesta a la necesidad de alimentación; colectivos activistas han denunciado el aumento de la precarización social y laboral de las personas LGBTIQ+ con la pandemia, la falta de atención social hacia estos colectivos y el aumento de las violencias homo/lesbo/trans fóbicas (Barrientos, Ulloa, Guzmán y Urzúa, 2020); organizaciones de personas mayores, cosificados como grupo de riesgo, han señalado la vulneración de sus derechos humanos en su autodeterminación y autonomía en medios de comunicación, en tanto se han aplicado restricciones sociosanitarias basadas en criterios cronológicos-edadistas. 

Generalmente, el análisis de sujetos subalternos y excluidos, ha acentuado la comprensión de sus prácticas a partir de la incidencia de los discursos institucionales (enfoque de gubernamentalidad) y los dispositivos de poder (enfoque foucaultianos) en la construcción de sujetos, priorizando el análisis estructural en la comprensión de las dinámicas de exclusión, enmarcado en la tradición del determinismo como explicación de la acción social. Dicho esquema interpretativo se ha puesto en cuestión a partir de las transformaciones sociales y teóricas, que han evidenciado la capacidad de reflexividad de los/las agentes (Giddens, 1999) y la emergencia de individuos-sujeto-actores (Bajoit, 2008). Desde estos enfoques, se relevan los desafíos a los cuales los sujetos se enfrentan para desarrollar mayor protagonismo en el despliegue de sus prácticas.

 

Desde esta perspectiva, la emergencia de novedosas formas de asociatividad y acción social y política -no siempre evidente-, demanda profundizar en el análisis de la agencia (Archer, 1997) y las tácticas (De Certau, 1996), así como las formas de resistencia cotidiana (Scott, 2003), de grupos invisibilizados y emergentes, en relación y disputa con los constreñimientos sociales. La diversidad de prácticas (Dubet y Martuccelli, 1999), experiencias y lógicas de acción (Dubet, 1994) del sujeto, obliga a analizar de manera más compleja los procesos y formas de desigualdad y exclusión de dichos grupos. Desde esta demanda, el análisis interseccional (Viveros, 2015) permite comprender la articulación de las relaciones de poder macro y microsociales, en la producción de las mismas, así como las prácticas que se despliegan para subvertir dichas imposiciones.

 

La complejidad de dichas formas de organización y acción colectiva, requieren de un análisis interdisciplinario e interseccional que aborde esos procesos en toda su magnitud y permita comprender el desarrollo de prácticas disruptivas, de resistencia y/o agencia de grupos emergentes en América Latina y el Caribe, en diálogo con las memorias del ejercicio de dichas prácticas en el pasado.

 

En este escenario, en la presente convocatoria nos interesa recibir aportes a la descripción y comprensión de prácticas de agencia y/ o resistencias que han desarrollado grupos invisibilizados y excluidos, en el marco de las condiciones sociosanitarias y políticas actuales respecto de la pandemia y la crisis social que ha intensificado utilizando enfoques críticos e interseccionales.

 

En ese sentido, nos interesan prácticas de agencia y resistencias colectivas en distintos países de latinoamérica, que utilizan diversas formas de organización, tradicionales o emergentes, para plantearse de una manera crítica ante las desigualdades que están cruzando en la pandemia, como por ejemplo:

●          Colectivos feministas de actuación ante la violencia de género.

●          Actuaciones colectivas respecto del aumento del desempleo y precarización laboral.

●          Acciones colectivas frente a triple jornada y aumento de labores de cuidado.

●          Redes solidarias y cooperativas emergentes frente a precarización social.

●          Prácticas de resistencia de las personas mayores ante las medidas del Estado.

●          Reconfiguración de las vidas cotidianas y agencia en grupos de personas mayores.

●          Actuaciones de enfrentamiento y soporte ante aumento de violencia a sexualidades disidentes.

●          Prácticas resistentes en colectivos migrantes.

●          Revitalización o creación de colectivos políticos críticos al funcionamiento del Estado.

●          Organizaciones de defensa de la memoria y los DDHH.

 

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Bibliografía

 

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Arteaga, C., Galaz, C., & Abarca, M. (2019). Resistencias y desigualdades de género: nuevas comprensiones en los discursos académicos. Persona Y Sociedad, 33(1), 11,32.

Barrientos, J., Ulloa, F., Guzmán, M. y Urzúa, A. (2020). Redes de apoyo social y salud psicológica en personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero y otras orientaciones sexuales e identidades de género no normativas (LGTB+) durante la pandemia del COVID-19 en Chile. Chile: MUMS-UAH-UCN.

Bajoit, Guy. La renovación de la sociología contemporánea. Revista Electrónica Cultura y Representación, México DF, año 3, número 5, septiembre 2008. http://www.culturayrs.org.mx/revista/num5/.

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